Dentro de la Pedagogía Waldorf, encontramos la medicina antroposófica.

René Vargas – Del ejercicio respiratorio según la Doctora Hauschka

Coronavirus, el virus que pone “el mundo patas arriba”

 De un día para otro se han tambaleado los cimientos que sostienen la sociedad actual en campos básicos como la salud, la economía, lo social, la educación etc. La pandemia surgida por el coronavirus tiene un alcance global, no solo desde el punto de vista epidemiológico y sanitario,  sino también como crisis sistémica que afecta a todos los ámbitos de la vida del hombre y de la sociedad.

La estrategia desarrollada por el sistema convencional es una estrategia bélica y centrada exclusivamente en la victoria sobre la propagación del virus.  Esta estrategia es el resultado de una visión reduccionista centrada solo en el agente desencadenante de la enfermedad.

Cabe preguntarse si ante una crisis global y sistémica es suficiente una respuesta basada en una visión y estrategia reduccionista, aunque en principio sea necesaria. Un análisis calmado y sereno  de los antecedentes, el inicio y el desarrollo de la enfermedad revela que hay otras variables, factores y ámbitos que juegan un papel en la misma más allá del virus como único centro de atención.

¿Existen otras formas o métodos para ampliar y observar esta situación más allá de la visión reduccionista mayoritariamente impuesta hasta ahora?   ¿Disponemos de referencias que puedan abrir un horizonte de perspectivas transversales, integrales y globales? ¿Pueden desarrollarse estrategias de actuación multilaterales, interdisciplinares, colaborativas con un alcance más profundo y de futuro y no solo paliativas?

 

La clave de la respiración

Al examinar la sintomatología que ocasiona la infección por el coronavirus se observa que la afectación principal es en las vías respiratorias. Curiosamente encontramos además otros síntomas que se manifiestan en los sentidos y a nivel digestivo. Los pacientes cuentan  síntomas tales como pérdida del olfato (anosmia) y del gusto (ageusia). Igualmente están reconocidos síntomas digestivos como trastornos ocasionados por el virus: anorexia o falta de apetito, vómitos, dolor abdominal o diarrea. En este ámbito la anorexia y la diarrea son muestra clara que la digestión y de paso la relación con el mundo de los alimentos está perturbada.

Esta preferencia del virus por las vías respiratorias y la respiración es un fenómeno interesante y sobre el que merece la pena focalizar la atención para no centrarse únicamente en el virus. Para hacerlo se necesitan unas referencias fisiológicas y antropológicas ampliadas como nos la ofrece la antropología antroposófica.

La respiración junto con la circulación constituye el conjunto de las funciones rítmicas en el organismo humano. En la antropología antroposófica a este conjunto de funciones se le denomina el sistema rítmico y con el sistema neurosensorial y el sistema metabólico-motor conforman la organización trimembrada del organismo humano.

Funcionalmente la respiración consiste en una alternancia entre inhalación y exhalación. Así se origina lo que conocemos como ritmo respiratorio. Tomando esta dinámica como modelo se pueden encontrar en el hombre otras respiraciones o interacciones entre el mundo interior y exterior. Este es el caso de la percepción en el campo del sistema neurosensorial, respiración sensorial, y de la digestión en el campo del sistema metabólico, digestión nutricional.

Teniendo en cuenta los diferentes síntomas y basándonos en las tres respiraciones mencionadas anteriormente podemos concluir que el coronavirus  perturba básicamente la respiración entendida esta más allá de lo que es la respiración únicamente pulmonar.

La respiración en todo su alcance

Si ahora trasladamos la respiración como proceso en el organismo humano a otros ámbitos, lo primero que se pueda comprobar es como la respiración, como proceso mediador/integrador, está actualmente quebrantada en muchos niveles y relaciones: entre el hombre y el mundo espiritual, entre el hombre y el planeta, entre el hombre y los diferentes reinos, mineral, vegetal y animal, entre los hombres entre sí. La vida materialista, la crisis del planeta, la destrucción del mundo vegetal, la destrucción de hábitat animal y el maltrato a los animales, o la deshumanización, son situaciones conocidas y motivo de preocupación en muchos sectores de la sociedad actual.

Respuesta integral a una crisis sistémica

Una vez superada la fase crítica de la pandemia debemos buscar soluciones integrales en correspondencia con los desafíos amplios y profundos que esta crisis plantea al hombre y a la humanidad.

Una idea matriz para desarrollar estrategias transversales es el diagnóstico planteado del “quebrantamiento respiratorio” que origina rupturas en las interrelaciones a diferentes niveles. Justamente este puede ser el sentido que subyace detrás de esta epidemia,  que al mostrárnoslo puede despertar en nosotros el sentimiento de que formamos un conjunto interdependiente en muchos niveles y la tarea reside en recuperar una respiración en todo su alcance que posibilite activar  fuerzas sanadoras en todas las relaciones. De muchas iniciativas espontáneas que surgen en estos días, como los aplausos, se puede hacer una lectura en este sentido, es decir, recuperar en diferentes formas y ámbitos las relaciones humanas: apoyo y reconocimiento a los diferentes profesionales que ayudan a los enfermos, acciones de solidaridad, empatía compasiva con los enfermos y afectados etc.

 

Dentro de la Pedagogía Waldorf, encontramos la medicina antroposófica.

René Vargas – Del ejercicio respiratorio según la Doctora Hauschka

Recomendaciones concretas en diferentes campos y niveles  

Acorde con la hipótesis de la afectación de la respiración en todo su alcance, las acciones a realizar tienen que tener el objetivo de recuperar/sanar este proceso rítmico interactivo en los diferentes campos y niveles.

La dificultad reside en primer lugar en contemplar la respiración en un alcance más amplio, diverso y sutil. Así en el mundo convencional de hoy se describe la respiración a nivel fisiológico como un intercambio gaseoso, es decir desde un punto de vista físico y químico. En la antropología antroposófica el proceso respiratorio es el instrumento para un intercambio de fuerzas entre el hombre y el entorno. Sirva como ejemplo la importancia que tiene para la salud en general y para el sistema inmunitario en particular la respiración lumínica como se reconoce cada vez más. Esto puede ser un factor que explique porque estos procesos víricos que afectan a la respiración son más frecuentes en otoño/invierno justo cuando esta respiración lumínica está más dificultada por las condiciones climatológicas.

Se trata por lo tanto de proponer actividades que tienen en cuenta este componente cualitativo-sutil de la respiración en todos los niveles y ámbitos:

A Nivel Corporal Y En Relación Con Las Tres Respiraciones Descritas:

  1. Respiración nutricional: A nivel digestivo se observa como cada vez hay más problemas de alergias e intolerancias como muestra de una débil respiración con los alimentos que ingerimos. En este ámbito es importante y necesario que elijamos unos alimentos que procedan de una agricultura ecológica o biodinámica que utiliza métodos de cultivo sin químicos apoyando la fertilidad del suelo. Los alimentos cultivados con estos métodos no solo aportan unos nutrientes de mejor calidad, sino que por cualidades expresadas en el color, sabor u olor estimulan también los sentidos y otras funciones sutiles del organismo humano.  Para reforzar las funciones digestivas se pueden utilizar plantas amargas: alcachofas, raíz de genciana, aceitunas etc.
  2. Respiración pulmonar: A nivel respiratorio propiamente dicho, toda actividad física como andar, deportiva etc. que active la respiración; si esta actividad física se acompaña de ritmo o de música, por ejemplo como se hace cuando se baila, entonces el efecto se ve acompañado de sensaciones positivas a nivel emocional. Mencionar en este nivel  la euritmia como arte de movimiento donde este beneficio para todas las funciones rítmicas se intensifica por la ejercitación de un movimiento armonioso y bello.
  3. Respiración sensorial: A este nivel  existe hoy una saturación de estímulos sensoriales pero de una forma virtual a través de los medios tecnológicos. La tarea es vivificar todos los sentidos, sobre todo vista, oído, gusto, olfato, térmico a través de un contacto con la naturaleza y la percepción de  procesos naturales. A través de esta respiración sutil con los procesos exteriores se despiertan interiormente sensaciones agradables que tienen un efecto sobre la respiración, esta se regulariza y profundiza. Un paso más en esta dirección de la percepción es la ejercitación activa de la misma poniendo la atención en los fenómenos, fenómenos que pueden resonar interiormente revelando lo sutil que subyace detrás del mundo sensorial.

 

Medicamento 

Si se quiere recabar la ayuda de medicamentos para regular y activar las funciones rítmicas debemos buscar en sustancias naturales que por sus características y cualidades contribuyan a restablecer de nuevo la relación/respiración perturbada entre el mundo interior y exterior.  ¿Qué minerales o plantas pueden servir a cada uno de los ámbitos respiratorios: sensorial, respiratorio y digestivo?  Por el estudio del mundo mineral encontramos tres minerales que por sus relaciones específicas con cada uno de estos sistemas respiratorios pueden recuperar el equilibrio saludable en cada uno de estos ámbitos: El cuarzo o sílice para el sistema neurosensorial, el ferrum o hierro para el sistema respiración y el azufre o sulfur para el sistema metabólico.

En la medicina antroposófica disponemos de un medicamento conocido como Kephalodoron o Biodoron que a través de un proceso farmacológico especial logra una composición de estos 3 minerales. Originalmente este medicamento fue pensado para tratar la migraña o cefaleas pero el autor del presente trabajo piensa que puede ser un remedio para prevenir la infección del coronavirus basándose en la ratio terapéutica expuesta de una alteración de la respiración en los tres sistemas y que a través de estas tres sustancias terapéuticas que contiene se puede activar y recuperar.

El arte, la actividad artística origina beneficios tanto a nivel corporal, funcional, como anímico. Cuando se ejercita cualquier arte se agudizan habilidades sensoriales, motoras etc, al mismo tiempo que se mejora la autoestima, la confianza en sí mismo y el estado de ánimo. Desde el enfoque de la respiración, según sea el desequilibrio se pueden recomendar unos ejercicios u otros, o diferentes técnicas y artes para  activar los procesos respiratorios que equilibran. En este sentido actúa la arteterapia antroposófica.

 

Dentro de la Pedagogía Waldorf, también encontramos la medicina antroposófica.

René Vargas – Del ejercicio respiratorio según la Doctora Hauschka

A nivel anímico y social:

Existe una correspondencia entre respiración fisiológica y respiración anímica. Esta  nos explica como nuestros estados emocionales repercuten en la respiración y como desde esta también se pueden influenciar nuestros estados emocionales.

El miedo (miedo, estrechez, opresión) se ha convertido en un hábito en nuestro tiempo. Miedo al rendimiento, miedo al despido, miedo a los extranjeros, miedo a la soledad, miedo al clima, miedo financiero, miedo político, miedo a que nuestro hijo se vuelva adicto al juego y ahora el miedo al virus. El miedo no solo causa un resfriado psicológico, sino también físico. Calambres  y tensiones en el cuerpo y el alma,  tensiones y estrés, también físicamente. Esto origina un déficit de riego  en el  sistema circulatorio y un debilitamiento del sistema inmune.

La pregunta en este nivel es como nos fortalecemos interiormente, por un parte, pero por la otra como interactuamos con nuestro entorno social de una forma equilibrada, favoreciendo una respiración anímica. De todas las posibilidades que se ofrecen recomendamos los seis ejercicios preliminares (concentración o dominio del pensar, iniciativa o dominio de la voluntad, ecuanimidad  o dominio del sentir, positividad, liberación de prejuicios y equilibrio). Con respecto a la interacción con el entorno la Salutogénesis ha desarrollado el principio del sentimiento de coherencia, es decir el sentimiento que la relación con nuestro entorno es equilibrada.

A nivel espiritual

La Salutogénesis habla de la Resiliencia como un factor espiritual importante para mantener y recuperar la salud.  Existen muchos testimonios que no hay que relacionarlos con experiencias religiosas, pero quizá sea difícil para muchas personas hoy día considerar diferentes formas de prácticas espirituales que puedan reforzar a la persona en el ámbito anímico y físico. La pregunta que nos podemos hacer es ¿Cómo se  puede ayudar a las personas asustadas que no conocen la oración, la meditación o una actitud devocional y es posible que ni puedan entenderlas?

 

Abril 2020, Florencio Herrrero, Médico