La festividad del día del farol

Este otoño, la festividad del farol, que conmemora la fortaleza de la luz del alma del ser humano durante el ciclo del año, cuando el sol se empieza a debilitar, la celebramos profundamente. No pudimos, por la situación de la pandemia del Covid 19, celebrarla en comunidad, pero si la marcamos cada uno en nuestras familias.

Conscientes que es nuestra luz interior la que alumbrará los oscuros días venideros, muchas familias de la comunidad Piedra y Cielo, Waldorf Córdoba,  hicieron el recorrido con su farol.

Nuestra celebración del día de muertos

Este año los niños de primaria celebraron día de muertos con su maestra mexicana. Juntos, armaron el altar que honra y recuerda a nuestros queridos difuntos, y donde están presentes fotos de ellos, manjares y bebidas que disftrutaban en vida, velas y veladoras, la cruz de flores y papel picado. La noche del primero de noviembre.

El Día de Muertos se celebra en México desde antes de la llegada de los españoles. De hecho era una celebración común a todas las culturas de Mesoamérica que tenían un concepto parecido sobre muerte y su significado. En estas culturas el destino de los muertos estaba marcado por la forma de vida que tuvo la persona. Con la llegada de los españoles, la fiesta se hizo mestiza y sumó nuevos elementos y significados católicos. La celebración tiene lugar el 1 y 2 de noviembre, si bien normalmente comienza ya la noche del 31 de octubre cuando se encienden las primeras veladoras para recibir a los muertos chiquitos, a los niños. El 1 es el día de Todos los Santos. La noche del 1 al 2, la ofrenda alcanza su máximo esplendor. Se reza y en algunas zonas del país se pasa la noche en los panteones. Es el Día de los Fieles Difuntos. Al terminar la celebración, se degustan todos los platillos y bebidas de la ofrenda.