La Escuela Waldorf Internacional hace un paréntesis en el trabajo exterior, pero no en el interior. Nos sigue emocionando la alta capacidad de las niñas y niños para adaptarse, y en un momento en que la naturaleza camina hacia la expansión, ellos aceptan el recogimiento. Son ellas/os los que mantienen la alegría y la sonrisa en momentos difíciles, ya que ausentes de todo miedo, sólo buscar continuar con su tarea: jugar, crecer, conocer.

Desde la escuela animamos a las familias a que acepten este desafío, y desde la alegría, acompañen a sus hijas/os con herramientas adaptadas a ellas/os, lejos de los medios visuales, que les apartan de toda vivencia experimental y rica, sana, para su ser.

Compartimos unas propuestas de trabajo que estamos seguros de que aportarán a las familias esos “recursos” que a veces son tan necesarios.

Comenzamos con el sentido del tacto, esperamos sea de vuestro interés!