Maternal

Como la flor anuncia el fruto, así la niñez del ser humano es la promesa de su vida futura.

El aula de maternal, con niños hasta 3 años, es un lugar acogedor, un segundo hogar para el niño. Es un espacio armónico que proporciona momentos para el juego simbólico, momentos para actividades artísticas y momentos para el reposo. El ratio de niños por maestro está limitado a 4-6.

La introducción del concepto del tiempo, se hace poco a poco, mediante ese ritmo individualizado. El día y el año escolar está estructurado de una manera orgánica, se establece un equilibrio saludable de experiencias en el día a día, entre la concentración y la relajación, movimiento y reposo, observar y hacer. En esta etapa el aprendizaje se produce por imitación, por eso la maestra/o programa que todas las actividades tengan un sentido en lo cotidiano (estar en la naturaleza, hacer el pan, barrer, poner la mesa, cocinar,…).

Las actividades artísticas

Cada día se desarrolla una actividad artística diferente, para trabajar la motricidad fina: pintura con ceras, pintura con acuarelas, moldes de cera de abeja,…acompañadas siempre por canciones.

La actividad al aire libre

Los niños disfrutan de más de 2 horas al día al aire libre, en el jardín, entre el arenero, los árboles y los columpios para desarrollar su motricidad gruesa. En una escuela Waldorf se considera que jugar en un jardín, al aire libre, es casi un derecho de los niños. Que tengan opción de subirse a los árboles, recoger flores u hojas, jugar con piedras, cavar agujeros en la arena, jugar con agua,…
Es a través del movimiento que el niño se conecta consigo mismo y con su entorno. Además, jugar en la naturaleza permite que el niño vivencie de forma más intensa y completa el ritmo de las estaciones.

El juego creativo

Los niños se mueven libremente en el espacio y sin juegos dirigidos, desarrollando así su imaginación y su propia seguridad, entre materiales naturales y sin tóxicos, traídos de la propia naturaleza, hechos a mano y con mucho amor. Los juguetes “no acabados” y los materiales naturales ayudan a desarrollar la imaginación. El juego creativo potencia el desarrollo físico, emocional y social, y permite aprender a través de la investigación, la experiencia y el descubrimiento. En las escuelas Waldorf, el niño es libre en el juego; libre para desarrollar su fantasía e imaginación.

Canciones, juegos de dedos y cuentos

Las acciones del día están acompañadas de canciones, rimas y juegos de dedos. La voz cantada estimula el cerebro en estas edades tempranas, activando cuerdas vocales para el futuro aprendizaje del lenguaje y de los idiomas. La música tiene un papel protagonista en esta pedagogía, que sirve para equilibrar los estados anímicos, para anunciar los cambios, acompañar las actividades artísticas y manuales, trabajar la concentración auditiva y el desarrollo del lenguaje.

Las rimas, los cuentos y los juegos de dedos, además, desarrollan la motricidad gruesa. Los movimientos de cruce de líneas medias provocan un aumento de las conexiones cerebrales que facilitarán la capacidad de entender y resolver situaciones o conflictos de una forma más creativa. Los cuentos, no acompañados de imágenes, favorecen la creación de mundo interior imaginario, hacen crecer el asombro y la motivación.

Un día en el aula de maternal: nuestra rutina

9.00h – 10.00h Entrada a la escuela.

10.00h Ronda de buenos días.

10.10h Juego libre en el aula.

10.45h Recogemos el aula.

10.55h Nos aseamos.

11.00h Desayunamos.

11.30h Recogemos todos juntos la mesa.

11.45h Salimos a jugar al jardín.

13.15h Recogemos el jardín, entramos en la escuela.

13.30h Juegos de dedos, cuento y despedida.

14.00h Nos vamos a casa.

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