Infantil

Confiar en las capacidades de los niños y las niñas y tratarlos como personas con plenos derechos

Emmi Pikler

El aula de infantil acoge a niños de edades comprendidas entre los 3 y 6 años. La maestra tutora junto con otra persona que está de apoyo al aula, les ofrecen una atención individualizada, bajo un entorno familiar donde poder desarrollar confianza en el mundo y en sí mismos. A través del cuidado de la atmósfera que se crea en esta etapa, los niños/as van desarrollando todas sus habilidades físicas, emocionales, mentales, y espirituales, que son acogidas en esta escuela entendiéndolas como un “todo” que nos forma y nos nutre.

En esta escuela tenemos muy presente que la ratio es uno de los factores más importantes para poder atender de la mejor manera posible a los niños/as y a sus necesidades relacionales. Por lo tanto, la ratio en este aula será de máximo 15 niños/as y 2 adultos.

En esta etapa, prestamos especial atención a la necesidad de desarrollo de habilidades físicas, movimiento, equilibrio, y conocimiento del propio cuerpo y sus posibilidades, ya que no podrán alcanzar una estabilidad emocional si antes no se ha logrado alcanzar una estabilidad y desarrollo de los sentidos básicos, que se relacionan con el cuerpo físico. 

Durante esta etapa, la imaginación y la fantasía está en desarrollo, y el permitir espacio para que esta se desarrolle, tendrá un efecto directo sobre sus habilidades creativas futuras, su capacidad de respuesta ante diferentes situaciones y problemas, y su asertividad. Por esta razón, alimentamos esta fantasía que se potencia a través del juego libre, las actividades artísticas y manuales (canto, técnicas de acuarela, modelado, elaboración de pan, contacto con la naturaleza), el relato de cuentos y la celebración de los festivales en la escuela.

 

El espacio y el tiempo

El espacio cuida cada detalle, y todo está pensado y adaptado a las necesidades evolutivas y emocionales de los niños/as de esta etapa. De ahí, la atención que prestamos a los colores suaves, armónicos, que nos invitan a encontrar el equilibrio también en nuestro interior, evitando cosas recargadas, llenas de colores dispares y fluorescentes. Todo está enlazado de forma armónica y con un sentido pedagógico detrás, que las maestras van compartiendo con las familias y vivenciandolo con ellas en las reuniones de aula, para que así, puedan estar al tanto y sentir en primera persona las experiencias y sensaciones que viven sus hijos/as dentro del aula.

El tiempo en la escuela lo va guiando el ritmo que desde el amor van guiando las maestras. Este ritmo conecta con el ritmo de la naturaleza y por lo tanto alterna momentos de expansión con momentos de concentración, para que así los niños/as puedan permanecer en contacto con el ritmo natural que está en ellos y en todos nosotros y que la naturaleza nos recuerda. En esta escuela, escuchamos esos ritmos de la naturaleza y los incorporamos en nuestras rutinas diarias para que de esta forma todo pueda fluir de manera muy natural y armónica.

Canciones, cuentos y juegos de dedos

La música nos acompaña a lo largo de toda la mañana, a través del dulce canto de la maestra, que usa su voz como fuente de inspiración, sensibilidad y conexión con los niños. La música va guiando las diferentes actividades a lo largo de la mañana, para permitir que todo pueda fluir a través de un ritmo sano y armónico que los lleva de unas actividades a otras casi sin necesidad de dar órdenes, sino tan solo con la vivencia de la música, la melodía, las canciones y el ejemplo.

Los juegos de dedos nos acompañan en la mañana cuando nos damos los buenos días a cada uno y al mundo. Son un material muy agradable para ellos que además nos permite estimular el pensar, al realizarse numerosas conexiones neuronales cada vez que los usamos todos juntos. Trabajamos las emociones, el lenguaje, la música, la habilidad motora fina y gruesa, y las capacidades que apoyarán la lecto-escritura en primaria, y todo esto de forma natural, a través del pleno disfrute de lo que hacemos.

¿Quién dijo que no fuese posible aprender y desarrollarse mientras disfrutas de todo lo que vas haciendo en un ambiente preparado y diseñado para ello?

Los cuentos los usamos como momento de cierre del día, en el que creamos un espacio mágico, tranquilo, en calma, donde nuestra respiración se relaja, y acompañados de una velita, que con su luz ilumina el aula mientras contamos el cuento. Son cuentos orales que potencian la escucha, la paciencia, la memoria, la creatividad, la creación de imágenes propias y personales adaptadas al estado anímico de cada niño/a, por medio de cuentos que trabajan desde los arquetipos de los personajes, para que el contenido no tenga que ser revelado por los maestros, sino descubierto, sentido y vivido por ellos mismos.

El juego libre y creativo

No podemos pretender que los niños sean adultos creativos si cada vez vamos vetando más el que puedan disfrutar de tener espacios para ellos. Por esta razón, y porque forma parte de una de sus necesidades básicas como niño pequeño, el juego libre creativo es esencial dentro del currículum, ya que a través de él, el niño/a podrá experimentar, crecer, aprender a poner límites, a verbalizar sus emociones, a empatizar con los demás, a desarrollar su imaginación y creatividad, a desarrollar sus habilidades sociales y afectivas, etc. Este tipo de juego, permite además que el niño/a pequeño se exprese y pueda sacar lo que lo esté perturbando en su interior, ya sea a nivel familiar o social, y de esta forma ir sanando de una manera muy amorosa y acompañada por las maestras que se han formado para ello.

Bilingüismo

El bilingüismo en esta etapa está presente al estar acompañados por una persona nativa que tan solo se comunica con ellos a través del inglés. La guía principal es en su lengua materna como vínculo que les da fuerza para poder abrirnos a relacionarnos también con otros idiomas.

No intelectualizamos el inglés, lo vivimos diariamente. Desde la propia experiencia diaria, es como vamos acercando el inglés a la vida de los niños/as, que lo que necesita es vivir experiencias de aprendizaje ricas en VERDAD.

Un día en el aula de infantil: nuestro ritmo

9.00h. Entrada a la escuela.

9.15h. Paseo por la naturaleza y juego libre. Con sol o con lluvia, con gorra o con chubasquero.

10.15h. Vuelta al colegio. Aseo. Nos se secamos y cambiamos si nos hemos mojado. Nos ponemos zapatilla cómodas, nos lavamos las manos.

10.30h. Ronda de buenos días en varios idiomas y aprovechando el bilingüismo de algunos niños del aula, así todos nos enriquecemos y compartimos. 

11.00h. Preparamos el desayuno. Desayunamos frutas frescas, galletas de arroz con patés vegetales, aguacate, mermeladas, miel, leches vegetales con cereales,… Recogemos todos juntos.

11.30h. Juego libre en el aula.

12.00h. Actividad del día: pintamos con acuarelas, hacemos manualidades con cera de abejas, hacemos pan, preparamos una receta, tejemos el telar, pintamos con ceras,…

12.30h. Recogemos el aula y salimos a jugar al jardín. Allí jugamos con los columpios de madera, con la arena, el agua, cuidamos la huerta,…

13.15h. Recogemos el jardín, entramos en la escuela, nos aseamos y nos preparamos para escuchar el cuento.

13.30h. El cuento del día.

14.00h. Nos vamos a casa.