¿QUÉ ES LA PEDAGOGÍA WALDORF?

Desarrollada por Rudolf Steiner en 1919, la pedagogía Waldorf se basa en un profundo entendimiento del desarrollo humano. Hay más de 1.200 escuelas Waldorf y 2.000 programas de infantil en todo el mundo, la educación Waldorf es verdaderamente global, en su alcance y en su trato hacia los niños. Cultiva en los estudiantes una profunda apreciación por las tradiciones culturales de todo el mundo al tiempo que encuentra y explora sus propias raíces en el contexto cultural local. 

Las escuelas Waldorf integran las artes y lo académico desde el preescolar hasta el bachiller. Fomentan el desarrollo en cada niño de los valores de verdad, belleza y bondad y proveen un antídoto contra la violencia, marginación y cinismo. 

El objetivo de la educación Waldorf es inspirar amor al aprendizaje que dure toda una vida y así desarrollar al máximo las capacidades únicas de cada individuo. Para el estudiante Waldorf, la música, danza y teatro, la escritura y literatura, leyendas y mitos no son simples temas que hay que memorizar para luego presentar un examen. Son experiencias de vida. A través de estas experiencias, los estudiantes cultivan habilidades emocionales, físicas y espirituales para vivir plenamente y en libertad.

Los maestros Waldorf buscan transformar la educación en un arte que eduque al niño de forma integral – formando el corazón (el sentir) y las manos (la voluntad), tanto como la cabeza (el pensar).

La Pedagogía Waldorf es el movimiento educativo de mayor crecimiento en el mundo. Cuenta con 100 años de experiencia y está reconocida por la UNESCO como una educación para el futuro.

Esta pedagogía ha demostrado su efectividad en más de 60 países de todos los continentes y en más de 1.200 centros educativos reconocidos que engloban los ciclos de enseñanza desde Infantil hasta Bachillerato y Formación Profesional.

Los fundamentos de la pedagogía Waldorf se basan en la corriente «antroposofía» fundada por Steiner. Según esta teoría,​ el ser humano es una individualidad de espíritu, alma y cuerpo,  cuyas capacidades se despliegan en tres etapas de desarrollo de siete años cada una (septenios) desde el nacimiento hacia la madurez: la primera de ellas, de los 0 a los 7 años, la segunda de los 7 a los 14 años, y finalmente, de los 14 a los 21. El primer septenio estaría basado en la imitación natural como medio de aprendizaje; el segundo, a través de la imaginación y el arte; el tercero en la búsqueda de la verdad y lo real.

Los valores de esta pedagogía

El juego creativo

El juego es la actividad más importante e indispensable para el desarrollo humano del niño. Sobre todo el primer septenio de vida.

Creatividad ante los retos

El fomento de la creatividad tiene el objetivo de formar a personas que sepan pensar, crear y mejorar nuestra sociedad.

Psicomotricidad

Canciones, juegos de dedos y rimas para desarrollar de manera natural el lenguaje, la memoria y la motricidad de los niños.

Desarrollo emocional

Se respetan las emociones de cada individuo y se acompaña para que el niño las reconozca y las sepa reconocer, nombrar y manejar respetando las emociones de los demás.

La naturaleza

El contacto con la naturaleza es un derecho fundamental de los niños;  un jardín con escondrijos, con árboles donde encaramarse, frutas por recoger, con arena para hacer castillos. Siempre se está en contacto con la naturaleza, en los días de sol y los de lluvia.

Respeto por los ritmos

Para que un niño pueda crecer en su aprendizaje es importante respetar su ritmo de aprendizaje, tanto en el aula como en casa. La individualidad en el aprendizaje es uno de los aspectos más importantes en la pedagogía Waldorf.