Jana Cabrera, maestra del aula de Primaria

Durante el comienzo del otoño la luz empieza a menguar: todas la energías que durante el verano hemos puesto en el exterior y la expansión empiezan a recogerse. Comenzamos un nuevo ciclo, donde la estructura “habitual” empieza a establecerse y el ciclo natural comienza a invitarnos a recogernos y a dedicarnos más a nosotros, vemos que los días son más cortos, el cambio de tiempo…

Ésto hace que comencemos a contactar mas con nosotros mismos y con nuestros “dragones”: miedos, inseguridades, inquietudes que a todas y todos nos acompañan.

Es por ello que esta época es un tiempo de valor, para poder acercarnos a nosotros mismos, contactar con nuestros “Dragones” y a través de la Luz de la Conciencia tenerlos “dominados” para que no se adueñen de nosotros y nos dominen, sino que la Luz de la conciencia y el amor estén por encima de ellos.

En las escuelas Waldorf se celebran las pruebas de Valor de MIcael. Micael como arquetipo de la Luz en este tiempo de otoño, Luz que domina al dragón.

Las pruebas de valor, son saltos en un puente, pruebas de equilibrio, silencio, escalar “montañas”, atravesar “grutas”: a través de una narración las pequeñas y pequeños se convierten en valientes caballeros que atravesarán estas pruebas para finalmente hacerse con la Luz del bien y el amor que les acompañará siempre.Obviamente a los pequeños no les hace falta la explicación anterior, que es solo para adultos, ellos ya lo atraviesan y lo sienten mucho más internamente, están más en conexión con la naturaleza que también somos nosotros. De echo, el día anterior solos y por su propia iniciativa jugaron a pruebas de valor creadas por ellos mismos, sin aún conocer las que vivimos al dia siguiente.

Fue precioso ver a los niños y niñas emocionados, concentrados en atravesar las pruebas y superarlas, aumentando cada vez su fuerza y valor. Pero lo mas bello fue sentir la “espiritualidad innata”, de la que tanto nos hablan en Waldorf, de las niñas y niños, la religiosidad en los actos, la concentración en las velas, la entrega al momento, la devoción a lo que estaban sintiendo… fue realmente emocionante.